la peluquería 💇♀️
María no sabía muy bien qué corte de pelo favorecería más a sus facciones. Llevaba tiempo dándole vueltas al asunto. La media melena le gustaba, pero tenía un pequeño inconveniente: no soportaba sentir el cabello sobre la cara. Bastaba una ligera brisa para que los mechones se empeñaran en caerle sobre los ojos, obligándola a apartarlos una y otra vez. Sentada en la sala de espera de la peluquería, comenzó a hojear varias revistas en busca de inspiración. Observó cortes modernos, melenas impecables y cabellos plateados que lucían con una elegancia natural. Sonrió al pensar que ya no tenía nada que esconder. Sus canas hablaban del paso del tiempo, de las batallas libradas y de la mujer en la que se había convertido. —Quizá ha llegado el momento de un cambio —se dijo mientras pasaba otra página—. Algo cómodo, fresco y que, de una vez por todas, me deje la cara despejada. Muy corto tampoco. María conocía demasiado bien a sus hijas. —¡Mamá, qué corto llevas el pelo! —diría Natalia entre ri...